Teniendo en cuenta la información plasmada y la poca información respeto a los OGMs, alimentaría a mi hijo con leche que contenga esa clase de organismos, siempre y cuando conozca la procedencia, sus características fisicoquímicas (como su concentración) de ellos, como los efectos adversos que pudieran causar, de lo contrario no.
Aunque podemos tomar esta decisión, es necesario aclarar que es un tema poco mencionado y recordado,ya que vivimos con los alimentos con OGMs , como si fueran alimentos convencionales.Debido a que las multinacionales se han encargado de no brindar una información completa y veraz sobre ellos.




